El acné y las hormonas . Son los adolescentes quienes lo padecen. La mejor clase de lociones. Los antibióticos pueden ayudar. Eliminando las cicatrices producidas por el acné.

Si aparece un granito ocasionalmente o si su cara está llena de granos y espinillas está sufriendo básicamente el mismo problema: acné.

Pero la terminología es poco clara, y aunque estos problemas estén relacionados y compartan características básicas, las causas, por lo que se sabe, varían de un caso a otro. No existe tampoco un tratamiento específico para el acné, pero esto no quiere decir que deba olvidarse de ello, hay muchas formas de reducir y controlar el problema. Los cuidados adecuados pueden representar una gran diferencia en la gravedad de sus manifestaciones y evitar también que se produzcan cicatrices.

El acné que se padece en la adolescencia es muy diferente al que muchas personas sufren más tarde en la madurez. En esta sección se habla de estas dos clases de acné por separado.

El acné de la «adolescencia» y sus causa.

El acné tiende a aparecer en las partes cel cuerpo donde las glándulas sebáceas son más activas: la cara, el cuello, los hombros y el pecho.

El acné tiende a aparecer en las partes cel cuerpo donde las glándulas sebáceas son más activas: la cara, el cuello, los hombros y el pecho.

Casi el 50 por 100 de los adolescentes sufren acné en un momento u otro. Puede adoptar una forma benigna -algunos barros o granos que aparecen y desaparecen con rapidez- o puede llegar a cubrir toda la cara, el cuello, la espalda y los hombros, llenando la piel de pústulas que desaparecen para ser reemplazadas por otras. Este estado puede durar sólo durante uno o dos años entre los 16 y los 19 años, pero puede en ciertos casos prolongarse mucho más, hasta los 30 a 40 años.

La raíz del problema son las glándulas sebáceas (véase el diagrama) que segregan el sebo, un fluido grasiento que mantiene flexibles los cabellos y cubre la piel con una capa protectora. Durante la adolescencia, los cambios hormonales que se producen afectan a estas glándulas de muchas maneras: estimulándolas a producir más sebo que antes, engrasando la piel, especialmente la cara, el cuello, la espalda y los hombros, donde el número de estas glándulas es mayor.

El problema se manifiesta cuando la salida de la glándula se obtura. El sebo entonces empieza a ser rechazado y se acumula en la glándula que se dilata, y esta obturación puede ennegrecerse en contacto con el aire, formando lo que se suele llamar punto negro o espinilla. Esto no es debido a la suciedad, como algunas personas creen, sino al proceso químico conocido por oxidación.

Los poros de la piel poseen bacterias útiles que ayudan a mantenerlos limpios y sin gérmenes. Estas bacterias contienen enzimas que digieren el sebo transformándolo en ácidos grasos. Cuando las bacterias y el sebo se encuentran atrapados en el interior de la glándula obstruida, los tejidos adyacentes se irritan e inflaman. Al aumentar la presión, las paredes de la glándula ceden, permitiendo que estas sustancias irritantes penetren en las capas profundas de la piel que se inflaman formando un grano.

Los mecanismos de defensa del cuerpo -los glóbulos blancos- entran en acción y se forma una pústula, a! acumularse las células muertas en el interior. Al comprimir el grano puede dañar los tejidos y sobre todo las glándulas sebáceas circun­ dantes. Acuda al médico, si el acné se desarrolla formando pústulas o abcesos.

Por qué se obstruyen los poros.

Es cierto que el acné no tiene nada que ver con la higiene de la piel, como se creía en el pasado. Existen muchas teorías para explicar por qué los poros se obstruyen. Algunos médicos creen que la hormona andrógeno (responsable de la estimulación y el desarrollo de las glándulas sebáceas) favorece también el crecimiento celular alrededor de la apertura del poro, acabando por obstruirlo. Otros piensan que es más probable que la obstrucción sea causada por las células muertas de la epidermis. En lugar de ser desechadas, al formarse las nuevas células que las reemplazan, se mantienen adheridas a la superficie de la piel por la grasa adicional.

Esto no explica cómo algunos, no todos los adolescentes, sufren acné, aunque a esa edad tengan los mismos cambios hormonales. Puede ser que algunos tengan una sensibilidad mayor que otros a esta hormona.

Medidas preventivas.

Al estar el acné relacionado con los cambios hormonales, no hay nada que pueda hacerse para prevenir su aparición; por desgracia, es parte del proceso de crecimiento. Tranquilícese al pensar que en la mayoría de los casos, desaparece por sí mismo una vez que se han producido los cambios de la pubertad.

Aun habiendo dicho anteriormente que no hay medidas preventivas completas, si puede aliviarse y los casos más graves, que lleguen a desfigurar el rostro con cicatrices, serán evitados si se toman ciertas precauciones.

Intente controlar la grasa de la piel y manténgala siempre limpia, eliminando las células muertas que pueden obstruir los poros, también deben suprimirse las bacterias que producen infecciones. Jabón corriente y agua bastarán para este fin, y secarse la cara vigorosamente ayuda a desprender las células muertas. Muchas cremas de limpieza para piel grasa actuán emulsionando y permitiendo que sean arrastradas al frotar con la toalla. Aclarar con agua es recomendable.

Pero cuidado, hay que tener precaución, la finalidad de esto es eliminar el exceso de grasa, pero no toda la grasa. El sebo desempeña un papel importante al proteger la piel de las sustancias nocivas; actúa como barrera, manteniendo en el exterior los microorganismos dañinos, y conserva la humedad. Si se lava la cara a menudo, es aconsejable que emplee una crema hidratante, libre de grasas para proteger su piel.

Aun así, algunos médicos creen que el proceso de secado, que hace que la piel se escame, evita que se obturen los poros, y ello es beneficioso. La solución es probar uno mismo para averiguar cuál es el método que da mejores resultados. Puede emplear un astringente suave en lugar del jabón y agua, pero tenga cuidado de no irritar la piel con un uso excesivo. Los astringentes suelen contener alcohol, que es un disolvente de las grasas y antiséptico.

Cómo se desarrolla el acné.

Piel limpia: El sebo grasiento gue protege la piel, sale a la superficie por el folículo.

Piel limpia: El sebo grasiento gue protege la piel, sale a la superficie por el folículo.

Punto negro o espinilla: Si las células muertas y el sepo espesado obturan la salida se ennegrecen en contacto con el aire.

Punto negro o espinilla: Si las células muertas y el sepo espesado obturan la salida se ennegrecen en contacto con el aire.

Grano: El sebo se acumula y puede reventar la glándula; la acción de las bacterias inflama la piel.

Grano: El sebo se acumula y puede reventar la glándula; la acción de las bacterias inflama la piel.

Divieso: Los glóbulos blancos entran en acción, inflamando todavía más el área y, en consecuencia, se forma pus.

Divieso: Los glóbulos blancos entran en acción, inflamando todavía más el área y, en consecuencia, se forma pus.

Tratamiento del acné.

Con el tiempo, los puntos negros y granos desaparecerán por sí mismos, pero en ocasiones es difícil evitar tocarlos. Recuerde que al intentar reventar los granos o extraer con los dedos los barros comprimiendo la piel puede empeorarlos al dañar, todavía más, los tejidos y permitir que penetren las bacterias y provoquen la infección.

Si quiere combatirlos causará menos daños empleando un aparato especial para esta función, conocido con el nombre de «comedone» y que puede adquirir en las farmacias. No intente eliminar más de una docena de espinillas por sesión, y mantenga el compresor cuidadosamente limpio, esterilizándolo después de usarlo con un desinfectante. Asegúrese siempre que sus manos están limpias y que emplea algodón esterilizado o pañuelos de papel.

Se suelen recomendar saunas faciales para el tratamiento del acné. Son sencillas de realizar, empleando un cuenco de agua caliente, y colocando la cara sobre él con una toalla envuelta alrededor de la cabeza. Aunque las saunas abran los poros (y esto puede discutirse) no pueden por sí mismas vaciarlos. Las saunas faciales ayudan a abrir los poros y permiten que la espinilla o el barro sea extraído con un mínimo de daño a los tejidos adyacentes.

Algunos médicos creen que el sudar puede empeorar aún más el fastidioso acné.

En ningún caso intente extraer un barro antes de que se haya formado completamente y aparezca el punto negro. Comprímalo cuidadosamente ejerciendo la presión por los lados para obtener los mejores resultados.

Recuerde que cuanto peor sea su estado, más daño puede causar a los tejidos. Una vez que lo haya extraído, deje la piel como está y no aplique una crema antiséptica; la piel se curará por sí misma.

El acné y la luz ultravioleta.

La radiación solar suele ser beneficiosa para las personas que sufren acné, aunque empeora el estado de otras. La radiación ultravioleta del sol hace que la piel se escame y destape las glándulas. Durante el invierno el tratamiento con lámpara solar puede ser efectivo, pero proceda con precaución, ya que los rayos ultravioleta pueden dañar la piel si se expone a ellos demasiado tiempo. Lleve siempre puestos los protectores oculares que le suministran con la lámpara.

El aire puro puede también desecar la piel, pero si realiza ejercicios violentos al aire libre y empieza a acalorarse y sudar, al acabar intente lavarse lo más pronto posible.

Productos para tratar el acné de venta libre en farmacias.

Existen una gran cantidad de productos en el mercado destinados a combatir el acné y algunos son más efectivos que otros.

Hay muchos jabones de fórmula especial tanto para lavar, como para recubrir la piel, pero en conjunto no suelen ser muy útiles, ya que las bacterias que causan la irritación, están atrapadas debajo de la superficie de la piel, dentro del folículo, y no hay medicamentos que puedan alcanzarlas. Aun así, suelen ser recomendados por algunos médicos porque tienden a reducir el número de bacterias en la superficie de la piel y evitar la posibilidad de infección «secundaria». El agua y jabón lo realizarán con la misma efectividad.

Las preparaciones que contienen abrasivos pueden ser útiles para algunas personas, porque provocan la escamación de la piel y eliminan la obstrucción de los poros o evitan que se forme. Las almohadillas de masaje que se basan en el mismo principio también pueden ser útiles. Pero ambos métodos pueden ser demasiado fuertes para las pieles sensibles y deben emplearse con precaución. Pruebe estos métodos en una pequeña parte de su piel para asegurarse que lo tolerará.

Los mejores productos son siempre los que causan la escamación de la piel, y por ello eliminan la obturación de los poros. Esto lo realizan irritando la piel (quemándola en ciertos casos) y enrojeciéndola e inflamándola. Estos procedimientos de «peeling» emplean productos que contienen peróxido de ben­ zol, azufre, resorcinol, ácido salícico o fenol.

Puede sentir escozor al aplicarlos por vez primera y la exfoliación y enrojecimiento moderados durante los días siguientes. Pero sea prudente, estos productos pueden causar una irritación y exfoliación excesiva en algunas personas, en especial si se aplica en exceso o muy a menudo. Si la irritación es grave, o si la piel se vuelve escamosa, deje de usarlo por un breve espacio de tiempo y si es necesario consulte a su médico quién le recomendará tratamientos que puede obtener sin receta.

Tratamiento médico del acné.

El acné y los antibióticos.

El empleo de antibióticos para suprimir (no para curar) el acné ha sido un descubrimiento importante. Hace unos diez años se averiguó accidentalmente que pequeñas dosis de antibióticos tomadas periódicamente durante cierto tiempo, podían ser muy efectivas. Las cantidades suelen ser una cuarta parte de lo necesario para tratar las infecciones corrientes. Saber cómo actúan sigue siendo tema de investigación. Parecen inhibir el crecimiento de las bacterias que digieren el sebo debajo de la epidermis.

Uno de los métodos más comúnmente usado (tetraciclina) dura varias semanas y se debe hacer una pausa de una semana más o menos antes de reanudar el tratamiento de nuevo.

Una advertencia: los medicamentos de tetraciclina, tomados con asiduidad, decoloran los dientes en crecimiento, y por ello no deben ser tomados si se está embarazada. De todas maneras el acné desaparece, aunque sólo de forma temporal, durante el embarazo. Otros efectos secundarios pueden ser la diarrea, pérdida de peso, urticaria o reacción alérgica, pero no es muy frecuente.

Puede que un tipo de tetraciclina le vaya mejor que otro antibiótico, aunque sean los más comunes y más baratos, y puede también que el médico le recete otra clase de antibiótico diferente, pero siempre en dosis bajas. Por supuesto, no debe tomarse ningún antibiótico sin consultar al médico y a pesar de que algunos prefieren no recetarlo para el acné, la mayoría lo hacen en los casos graves.

Las investigaciones actuales estudian la posibilidad del uso de antibióticos en cremas y lociones para el tratamiento local y es posible que en un futuro sean distribuidos en esas formas.

Cicatrices producidas por el acné.

Los puntos que se convierten en diviesos o en abcesos forman a menudo cicatrices que contraen y marcan la piel. Algunas veces, la piel se ve como «agujereada», y otras, forma por encima de las cicatrices profundas como unos «puentes» de piel fruncida. Afortunadamente, ya que los abcesos se forman en la nuca y no en la cara o en los lados del cuello, las cicatrices quedan escondidas. Si las cicatrices son realmente deformes, la cirugía estética —en la forma de «dermoabrasivo»- puede ayudar, pero debe esperar hasta que el acné haya cesado por completo.

Dermoabrasión.

La demoabrasión consiste realmente en la elimina­ ción de las capas externas de la piel por medio de un cepillo rotatorio de alta velocidad que ayuda a reducir el tamaño y la profundidad de las cicatrices, dejándolas menos visibles.

Se duerme al paciente y entonces se le «congela» la piel por medio de un chorro de gas frío antes de empezar la dermoabrasión.

Después del tratamiento, la piel quedará cubierta durante un día, mientras que se forma una «costra». Esta se caerá a los siete o diez días y la herida cicatrizará rápidamente, si permanece destapada y seca, dejando la piel de un tono rosado.

La piel de la cara cicatriza rápidamente, pero este tratamiento tiene algunos riesgos y no debe tomarse a la ligera. Durante los seis meses anteriores no se exponga a los rayos del sol ni ingiera anticonceptivos orales. A veces la piel puede quedar manchada o con abultadas cicatrices.

Si está interesado, comente las posibilidades con el médico, ya que no todas las marcas del acné responden a este tratamiento.

Otras formas del acné.

A pesar de que muchos adultos padecen de acné juvenil, la mayoría sólo sufren de granitos ocasiona­ les causados por otras reacciones.

El acné y las horm onas femeninas.

Muchas chicas y mujeres notan que tienen una erupción de granos justo antes del período, y lo más probable es que se deba a un mayor nivel de la hormona progesterona. Algunas veces esta tendencia se agrava por el tomar ciertos tipos de anticonceptivos orales, y mujeres que no habían tenido nunca granos los sufren cuando toman la píldora.

Todo lo que hemos descrito para las otras formas del acné se pueden aplicar aquí y las líneas de tratamiento son las mismas. Para quienes toman la píldora, la respuesta es casi siempre el cambiar a otra clase que contenga más estrógenos ya que esta hormona produce los efectos contrarios y tiende a cerrar las glándulas. Muy raramente se puede recetar la píldora para tratar este tipo de acné.

Puntos blancos.

Pequeños granos redondos y blancos, que aparecen en el puente de la nariz, en los pómulos y debajo de los ojos pueden ser causados por pequeños quistes de las glándulas sebáceas o sudoríparas. Las secreciones de sebo son bajas, y la glándula no revienta, pero el sebo se vuelve espeso, duro y blanco.

De nuevo, este tipo de grano no puede preverse, y si no le molesta es mejor dejarlo en paz. En caso contrario, el mejor tratamiento es coger una aguja esterilizada para reventar la piel por encima del punto blanco y apretar suavemente hasta que salga. La piel debe limpiarse con crema antiséptica de cetrimida.

El acné y la dieta.

Siempre ha habido abundante información acerca de lo que deben comer las personas que tienen acné pero no suelen ser válidas las recomendaciones. Se ha dicho que los alimentos como el chocolate, los dulces, los helados, aquellos con alto contenido en almidón o las frituras, las bebidas dulces y las nueces, se han considerado como inadecuados, pero no existe ninguna prueba que al evitarlos, las personas afectadas por el acné mejoren.

De todas formas, si se da cuenta que algún alimento empeora su acné, será recomendable evitarlo. Intente una dieta de eliminación, retirando aquellos alimentos que piensa pueden afectarle y después introduciéndolos en su régimen unas semanas más tarde, para ver si el acné vuelve a manifestarse. Los yoduros y bromuros, que se encuentran en los mariscos y el pescado de mar producen acné en ciertos casos. Puede también ocu­ rrir con algunas medicinas para la tos. los sedantes y los medicamentos para el catarro.

El acné y el «stress».

Al estar el acné relacionado con la actividad hormonal, existen razones para relacionar su aparición con el stress, aunque sea difícil de probarlo. Es cierto que el stress puede verse agravado por el desequilibrio hormonal, que a su vez puede provocar fluctuaciones en el nivel hormonal, pero es difícil decir si el acné y el stress son dos síntomas del mismo problema o si es uno de ellos el que causa o influye en el otro.

El acné y el maquillaje.

El acné puede afear en un momento en que los adolescentes son muy sensibles a su apariencia, provocando una falta de confianza en si mismos.

Los cosméticos, al disimular estos puntos, pueden ser de gran ayuda psicológica, y esto es más impor­ tante que cualquiera de los efectos negativos.

De hecho, mientras se limpie la piel con cuidado al final del día no causará grandes daños. Emplee una crema de limpieza para disolver el maquillaje, pero lávese después con agua y jabón.

Consejos para los que padecen de acné.

Lave su cara tan a menudo como sea necesario para conservarla sin grasa. Recuerde limpiar el cutis adecuadamente para eliminar las células muertas.

  • Lavar el cabello graso frecuentemente y manténgalo apartado de su cara.
  • Cambiar las toallas y fundas de almohada a menudo para evitar la difusión del acné.
  • Viva el mayor tiempo que pueda al sol y aire puro.
  • Pruebe una lámpara de sol artificial, pero cuide no sobrepasar los límites recomendados. No obstante algún ti po de acné no reacciona favorablemente a este tratamiento.
  • Si suda, no deje el sudor demasiado tiempo en la cara, lávese tan pronto le sea posible.
  • No use productos grasos para su cabello ni para el cutis, solamente un hidratante muy ligero después de los lavados frecuentes.
  • Evite quitar los puntos negros o espinillas apretando.
  • No use cremas antisépticas en las espinillas que haya estrujado, se cicatrizarán mejor solas.

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